Centenares de turistas al año llegan a Chilecito para visitar el cable carril, una de las obras más alta y larga del mundo, construida a principios de siglo, para trasportar el mineral desde los socavones hasta la estación del ferrocarril. Con un recorrido de 35 kilómetros, a lo largo de nueve estaciones enclavadas en lo alto de la montaña, el circuito turístico asciende a más de 4000 metros de altura, hasta la mina La Mexicana.
En las afueras de la ciudad de Chilecito, los vestigios del cable carril de la mina La Mexicana, permanecen como un testimonio inalterable de la historia minera de La Rioja. Una obra construida a principios de siglo para trasladar el mineral desde los socavones de la mina, ubicados en lo alto de las sierras del Famatina, hasta los trenes del ferrocarril, que partían rumbo a los puertos del litoral. En la actualidad, esta obra y la mina abandonada, se han convertido en un particular destino turístico, ideal para realizar treking y excursiones en 4x4.
Treking: Las caminatas a la vera del tendido del cable carril, son unas de las mejores opciones para aquellos turistas que prefieren realizar actividades al aire libre. El circuito preferido llega hasta la cuarta estación del cable carril, y demanda seis horas de caminata por las montañas, entre profundos valles cubiertos de verde, ríos de agua dorada y cristalinos arroyos formados por los deshielos.
En el recorrido se atraviesa la localidad de Santa Florentina, y el ultimo paraje denominado Las talas, ubicado al pie del cordón del Famatina. A lo largo del camino, las torres del cablecarril se elevan como colosales centinelas de un tesoro. La experiencia de esta caminata es la de internarse entre las nubes, y hacer realidad el sueño de tocar el cielo con las manos. Luego de seis horas de ascenso, aparece en lo alto de una montaña la cuarta estación, llamada "Siete Cuestas", en honor al camino que hay que transitar para llegar. El curioso paseo termina en el recorrido de la estación, construida con chapa de zinc y revestida en madera, junto a un ensamble de hierro donde aún hoy cuelgan algunas vagonetas oxidadas.
En 4x4: Hay dos alternativas para realizar travesías en 4x4 con destino al cable carril. Pero antes comenzar cualquiera de ellas, se realiza una visita por el museo histórico del cable carril, ubicado en la estación donde descendían desde la montaña las vagonetas cargadas de mineral.
El primer circuito comienza en la ciudad de Chilecito, hasta Santa Florentina. En el trayecto se pasa por el puesto las Talas hasta llegar a la tercera estación del cable carril, denominada El Parrón.
La segunda alternativa parte desde la ciudad de Chilecito con destino al pueblo de Famatina. A partir de allí, comienza la travesía en plena montaña. Durante el recorrido los matices del paisaje se renuevan a cada instante, y las sinuosas cuestas con subidas constantes, desafían las posibilidades de las 4x4. Al llegar a la Cuesta Blanca, el panorama se disipa entre los colores rabiosos de los suelos mineralizados: rojos, blancos, negros lilas y grises estallan bajo el cielo azul profundo. Allí, una particular formación geológica emerge en la ladera de la montaña por cuyas particulares formas los baquianos le llaman "el pesebre".
El próximo destino es "El Cañón del Ocre": Al costado del camino un profundo tajo se abre paso entre titánicas montañas color dorado, y los rayos de sol dibuja excéntricas figuras entre las grietas de los paredones. El río Amarillo se abre paso entre dos montañas, y desemboca en el cauce cristalino de un arroyo, que mana a borbotones entre la escarcha. El paisaje, suave para vista y áspero para el tacto, se levanta como testimonio de una innegable divinidad, y la visión panorámica nos seduce a pensar que estamos frente a las puertas de una magnifica tumba egipcia. La aventura continúa, y la caravana de vehículos avanza por un sinuoso camino a más de 4000 metros de altura hasta "La Cueva de Pérez". El recorrdo termina en la estación número ocho del cablecarril. Al llegar a la estación, el primer impacto es sorpresivo ante las gigantescas torres de hierro, y la visión de los socavones causa un poco de impresión. Al frente, el cerro negro contrasta con el azul intenso del cielo, mientras que todo lo demás es color caramelo. A esta altura solo unas gramillas secas crecen entre las piedras. Con los últimos rayos del sol se regresa con destino a la ciudad de Chilecito.
El cablecarril
La instalación del cable carril de la mina La Mexicana, fue fruto de la necesidad de transportar grandes cantidades de minerales (hasta entonces solo posible a lomo de mulas) desde la cumbre del Famatina hasta la estación del ferrocarril. Fué entonces cuando Joaquín Victor Gonzalez promovió la construcción del cable carril, bajo la presidencia de Julio Argentino Roca. La primera empresa a cargo de la explotación de las minas fue "Famatina Developmen" de Inglaterra inaugurando el funcionamiento del Cable Carril el 29 de julio de 1904. Sin embargo, no se trabajó en su totalidad hasta que se perfeccionaron todas las estaciones, se capacitó adecuadamente al personal, y organizó la provisión de viveres y respuestos para las maquinarias, en el año 1905. La actividad fue ininterrumpida hasta 1914, pero con algunos inconvenientes como el traslado de grandes volúmenes de mineral en trenes hasta Rosario. Es así como surge la construcción del horno de fundición Santa Florentina, que le permitió transformar el mineral en lingotes, que se depositaban directamente en el banco de la Nación Argentina, para su acreditación en Londres.